Personas en riesgo de pobreza o exclusión social por tipo de hogar. Unión Europea. %

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Porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que ni estudian, ni trabajan ni se forman. 2016

Este gráfico pone de manifiesto el peso muerto que tiene que soportar cada país y de difícil solución en sociedades cada vez más tecnificadas, donde será necesario procesos constantes de reciclaje intelectual y profesional para hacer frente a los nuevos retos inciertos que habrá que enfrentar un ciudadano a lo largo de su ciclo vital. Sin fundamentos básicos de formación en fases preliminares de su vida, cuanto más numeroso sea este colectivo mayores serán los problemas económicos y sociales para dar solución a previsibles situaciones de exclusión social. La pobreza en el futuro no se medirą en términos monetarios, estrictamente, sino en términos de formación integral ya que el que no tenga una formación suficiente estará abocado a la exclusión social.

¿De que hablamos cuando decimos que las sociedades deberán tener una tributación mínima del 15% en el Impuesto de Sociedades?

El problema del Impuesto de Sociedades en España es básicamente una cuestión de incorrecta caracterización de los ajustes extra contables para pasar del resultado contable a la base imponible.Aproximemos el resultado contable al fiscal reduciendo al mínimo las discrepancias entre valor contable y fiscal de forma general y evitemos fijar imposiciones mínimas arbitrarias por razones recaudatorias que puedan distorsionar decisiones fundamentales de inversión y financiación.

Nota: importe en millones de€

Nota de coyuntura. 2T2018. Moción de censura y…en esto llegó Sánchez.

En los primeros meses del año, la actividad y el comercio mundiales han lanzado algunas señales de desaceleración, concentradas sobre todo en las economías desarrolladas pero que, al menos en parte, se debieron a causas de naturaleza transitoria, según del BdE. No obstante, diversos factores continúan soportando unas perspectivas favorables, basadas en la persistencia de condiciones financieras laxas. Además, en las economías emergentes productoras de materias primas, el alza de precios de estos bienes está proporcionando un elemento de confianza adicional.

Esta dinámica positiva se está viendo perturbada, no obstante, en los últimos meses, por una serie de factores de riesgo. Entre estas fuentes de incertidumbre, ha ganado preeminencia la posibilidad de que las relaciones comerciales internacionales se vean alteradas de modo significativo por los sucesivos anuncios por parte de las autoridades de Estados Unidos de aumentos de los aranceles aplicados a sus importaciones, así como por las subsiguientes respuestas de otros países. Además, algunos rasgos de la evolución de los mercados financieros en el segundo trimestre han disparado alertas tempranas sobre la evolución de los mercado reales y financieros. Por un lado, el proceso de normalización de la política monetaria en Estados Unidos, en un contexto de cierto repunte de las presiones inflacionistas en esa economía, se ha traducido en una apreciación generalizada del dólar, que está siendo particularmente acusada frente a las economías emergentes más vulnerables, algunas de las cuales han sufrido importantes salidas de capitales, así como un encarecimiento de su deuda denominada en dólares. Por otro lado, las incertidumbres políticas en Italia tensionaron, a finales de mayo, los mercados de deuda soberana del área del euro, poniendo de relieve las carencias que aún subsisten en el diseño institucional de la Unión Económica y Monetaria.

Por su parte, las tasas de inflación a nivel mundial han comenzado a reflejar el alza de precios del petróleo. No obstante, con la excepción ya mencionada de Estados Unidos, siguen sin advertirse señales concluyentes de un repunte sostenido de la inflación subyacente, aunque se espera que esta se acelere gradualmente a medida que se intensifique la aproximación al PIB potencial, a nivel global.

El área del euro fue una de las regiones en las que la pérdida de dinamismo al comienzo del año fue más notoria. En el primer trimestre, el PIB creció un 0,4 % intertrimestral, tres décimas menos que en cualquiera de los cuatro trimestres de 2017. A la hora de explicar esta desaceleración, se han identificado algunos factores de naturaleza puramente transitoria, pero también parece haber un cierto papel explicativo para otros de carácter más permanente, como los efectos desfasados sobre los flujos de comercio exterior de la apreciación del tipo de cambio que se observó a lo largo de 2017. Como reflejo de esta evolución más reciente, las últimas proyecciones del Eurosistema, que fueron presentadas al Consejo de Gobierno del BCE del 14 de junio, recogen una revisión a la baja de tres décimas del crecimiento del PIB esperado para 2018, hasta el 2,1 %, manteniendo sin apenas cambios las tasas de los dos años siguientes, en el 1,9 % y el 1,7 %, respectivamente.

La inflación del área del euro, medida por el IAPC, repuntó significativamente en mayo, impulsada por los precios de los alimentos no elaborados y, en particular, por los de los bienes energéticos, que reflejaron el alza del precio del petróleo y la depreciación del euro en el período más reciente. Sin embargo, el indicador que excluye estos dos componentes más volátiles ha mostrado una evolución mucho más estable, con una tasa del 1,3 % en ese mes, no muy diferente de la que ha venido registrando desde el verano de 2017. Por el contrario, los salarios han prolongado el mayor dinamismo observado en trimestres precedentes, lo que, dado el contexto de crecimiento sostenido de la actividad por encima de la tasa potencial, sugiere que la inflación pueda emprender en los próximos trimestres una senda ascendente que la sitúe de forma sostenida en las proximidades del nivel que constituye el objetivo de la política monetaria, esto es, cercana al 2 %, aunque por debajo de esa cota. Así lo recogen las proyecciones del Eurosistema, que prevén que los indicadores de inflación general y subyacente crezcan, respectivamente, un 1,7 % y un 1,9 % en 2020.

El Consejo de Gobierno concluyó, así, que el progreso hacia un ajuste sostenido de la inflación ha sido sustancial hasta el momento. Con las expectativas de inflación firmemente ancladas, la fortaleza subyacente de la economía del área y la continuación del elevado grado de acomodación monetaria sustentan la confianza en que la convergencia sostenida de la inflación al objetivo se mantendrá incluso tras la finalización de las compras de activos. En consecuencia, el Consejo de Gobierno del BCE del 14 de junio decidió comenzar un proceso de normalización de la política monetaria, que incluye la finalización de las compras netas de activos en diciembre de este año. Al mismo tiempo, al objeto de preservar un grado de acomodación monetaria que asegure que no se interrumpe el ajuste de la tasa de inflación, el Consejo anunció el mantenimiento, por un período de tiempo prolongado, del tamaño de su cartera de activos en el nivel que se alcanzará en diciembre (mediante la reinversión de aquellos que vayan venciendo) y de los tipos de interés oficiales en sus niveles actuales (hasta al menos durante el verano de 2019).

En España, donde no se ha observado la desaceleración descrita para el conjunto del área, se estima que la tasa de crecimiento intertrimestral del PIB durante el segundo trimestre del año habría sido, como en el primero, del 0,7 %. El dinamismo de la actividad habría continuado sustentándose en la fortaleza de la demanda interna, dentro de la cual el consumo privado habría mantenido ritmos elevados de avance, en un contexto en que la mejora sostenida del empleo sigue apoyando las rentas de los hogares y, por tanto, su gasto. No obstante, en el tramo final del trimestre podría haberse producido un cierto debilitamiento del consumo, como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo que se deriva del repunte de la inflación. Por su parte, la inversión en equipo se habría recuperado en el segundo trimestre, tras la debilidad del primero, como sugieren, en particular, el índice de producción industrial de estos bienes, las positivas expectativas de rentabilidad y de demanda y las favorables condiciones financieras vigentes. La producción industrial sigue perdiendo vigor, lastrada por el deterioro del componente de bienes de consumo, en contraste con los ritmos algo más dinámicos del de bienes de equipo. En cualquier caso, el Índice de Producción Industrial (IPI) se desaceleró en mayo por segundo mes consecutivo, medio punto hasta el 1,6% interanual, la tasa más baja desde enero. En consecuencia, el avance acumulado en lo que llevamos de segundo trimestre es el más modesto en año y medio (+1,9% vs +2,7% en el 1T18).

La escasa información disponible acerca de la evolución de los flujos de comercio exterior en el segundo trimestre apunta a una prolongación de la atonía observada en el primero. Junto a los indicios de menor fortaleza del comercio global en el tramo transcurrido del año, este comportamiento podría explicarse, en parte, de acuerdo con los modelos disponibles, por los efectos desfasados de la apreciación del tipo de cambio ocurrida en 2017, que habría tendido a contener el avance no solo de las exportaciones, sino también, dado su elevado contenido importador, de las compras al resto del mundo. Aunque las exportaciones se reaniman tras el debilitamiento de los meses anteriores, la factura energética dispara el déficit comercial, en términos acumulados de 12 meses, hasta máximos de cinco años.

El déficit comercial se disparó en abril hasta 3.050 millones de euros, 2,5 veces más que un año antes y el peor registro en dicho mes desde 2012. Aunque las exportaciones intensificaron su dinamismo y crecieron al mayor ritmo en seis meses (+9,5% interanual), las importaciones crecieron muy por encima (+17%, el mayor avance desde mar-17). Como ya sucedió en marzo, el dato de abril está condicionado por el distinto calendario de la Semana Santa (se celebró en marzo este año y en abril en 2017); en este sentido, los ritmos en términos desestacionalizados y corregidos de efecto de calendario son más modestos: +3,1% y +8,2%, respectivamente.

Por lo que se refiere al comportamiento de las cuentas del Sector Público, parece vislumbrarse un cierto relajamiento en la corrección del endeudamiento púbico, la deuda de las AA.PP. quiebra la senda de corrección del pasado año y aumenta en el arranque de 2018 hasta el 98,8% del PIB, cifra que supera en casi dos puntos el objetivo fijado en el Programa de Estabilidad para el conjunto del ejercicio. La deuda del conjunto de las AA.PP. creció un 1,4% trimestral en el 1T18, (hasta un total de 1,16 billones de euros en términos de PDE.

La deuda de la Administración Central creció un 1,7% trimestral, el ritmo más intenso del último año, hasta superar 1,03 billones de euros; por su parte, en términos interanuales, el crecimiento se estabiliza en el 4,2%, un ritmo desconocido desde mediados de 2016. Por lo que respecta a la deuda de las Corporaciones Locales, prolonga la senda descendente y se contrae un 0,3% trimestral hasta 28.875 millones de euros, la cifra más baja desde 2007. En tasa interanual la caída se frena 1,2 puntos hasta el 8,9%. En cuanto a la deuda de las CC.AA., si bien apenas aumentó un 0,5% trimestral y el crecimiento interanual del 3,7% es el más bajo desde 2007, alcanzó un nuevo máximo histórico, con 289.675 millones de euros. Por regiones, la deuda sólo se redujo en seis de ellas, destacando el ajuste en Comunidad Valenciana y Navarra, con caídas superiores al 1,6% trimestral; en cambio, aumentó con intensidad en Extremadura (+4,5%), Galicia (+4,8%) y, sobre todo, País Vasco (+5,9%).

Por lo que se refiere al mercado de trabajo, aunque algo más moderado que hace un año, el mercado laboral mantiene un notable dinamismo y el volumen de afiliación se sitúa en máximos de la última década.

La afiliación media aumentó en junio en 91.322 personas (+0,5% mensual), cifra ligeramente superior a la del pasado año en dicho mes (+87.693), con lo que el total de afiliados supera la barrera de los 19 millones, algo que no sucedía desde sep-08.

El paro registrado se redujo en junio, por quinto mes consecutivo, en 89.968 personas (-2,8% mensual), si bien ésta es la menor caída en dicho mes desde 2011 (-98.317 en jun-17). El total de parados se sitúa en 3,16 millones, mínimo desde el cierre de 2008. La tasa aproximada de paro (parados / parados + afiliados) acumula cinco meses de caídas: cuatro décimas en junio hasta el 14,3%, la más baja desde nov-08.  El paro cae en todos los sectores, salvo en la agricultura, donde aumenta muy levemente. Destaca la caída en los servicios, que aglutina el 72% del descenso del paro (-66.698).  En tasa interanual, el retroceso del paro se estabiliza en el 6%, lo que supone 200.649 parados menos en el último año y casi 1,88 millones desde máximos, de modo que faltan menos de 1,2 millones para retornar a los mínimos de 2007.  En cuanto a los beneficiarios de prestaciones por desempleo, se siguen reduciendo: en mayo lo hicieron en 53.116 personas hasta un total de 1,72 millones, la cifra más baja de la última década. Por su parte, el número de parados sin prestación también se redujo en 30.622 personas hasta 1,54 millones.  En el medio plazo, las proyecciones más recientes publicadas por el Banco de España apuntan a una prolongación de la fase alcista del ciclo, en un contexto en que se espera el mantenimiento del tono expansivo de las políticas de demanda y de la trayectoria favorable de la economía mundial. El crecimiento del PIB tendería, no obstante, a moderarse en los próximos años como consecuencia del alza reciente del precio del petróleo, una contención gradual de los ritmos esperados de avance de los mercados exteriores y una cierta moderación del impulso expansivo procedente de la política monetaria. En concreto, tras avanzar un 2,7 % este año, el PIB crecería un 2,4 % y un 2,1 % en 2019 y 2020, respectivamente. Junto a los riesgos relativos al entorno exterior que se han descrito, este escenario favorable está sometido a las incertidumbres acerca del curso futuro de las políticas económicas domésticas, que se derivan de un contexto en que el cambio de gobierno con un apoyo parlamentario débil y la configuración de fuerzas parlamentarias puede dificultar la conformación de mayorías que impulsen la actividad legislativa y las reformas estructurales que la economía española sigue necesitando. En este sentido, algunos anuncios como la paralización de la revisión de los mecanismos de financiación autonómica y una reforma fiscal que aumente las cargas tributarias de forma generalizada puede suponer un riesgo adicional en forma de reducción de renta disponible y recortes en los beneficios empresariales que puedan condicionar las políticas de inversión empresarial y creación de empleo.

Economic Note. 2T2018. Spain: Political Motion of censure in progress

In the first months of the year, global activity and trade have launched some signals of deceleration, concentrated especially in the developed economies but that, at least in part, were due to causes of a transitional nature according to the BdE. However, a number of factors continue to support favourable perspectives, based on the persistence of soft financial conditions.. Moreover, in the emerging commodity-producing economies, the price  of these goods are providing an additional element of trust.

This positive dynamic is being disturbed, however, in recent months by a number of risk factors. Among these sources of incertainty, is gained preeminence the possibility that international trade relationships significantly altered by the successive announcements by the United States authorities of increases in tariffs applied to their imports well as the subsequent responses from other countries. In addition, some traits of the evolution of financial markets in the second quarter have triggered some early warnings about evolution of the real and financial markets. On the one hand, the process of normalization of monetary policy in the United States, in a context of a certain increase of inflationary pressures in that economy, has resulted in a widespread appreciation of the dollar, which is being particularly charged against the most vulnerable emerging economies, some of which have suffered significant capital outflows , as well as an increase in dollar-denominated debt. On the other hand, political uncertainties in Italy stressed, at the end of May, the Euro-area sovereign-debt markets, highlighting the shortcomings that still remain in the institutional design of economic and monetary union.

On the other hand, Inflation rates at the global level have begun to reflect the rise in oil prices. Nevertheless, with the above-mentioned exception of the United States, no conclusive signs of a sustained upturn in underlying inflation remain unnoticed, although it is expected to accelerate gradually as the reduction in the degree of slack at level global level is intensified

The euro area was one of the regions where the loss of dynamism at the beginning of the year was more noticeable. In the first quarter, GDP grew by 0.4% Quarter, three-tenths less than in any of the four quarters of 2017. In order to explain this slowdown, some factors of a purely transitory nature have been identified, but there also seems to be a certain explanatory role for others of a more permanent character, such as the outdated effects on the foreign trade flows of the appreciation of the exchange rate observed over 2017. Reflecting this latest evolution, the latest Eurosystem projections, which were presented to the ECB Governing Council on 14 June, are collecting a downward revision of three-tenths of the expected GDP growth for 2018, up to 2.1%, maintaining with little change the rates of the following two years, at 1.9% and 1.7%, respectively.

Inflation in the euro area, measured by the HICP, it rebounded significantly in May, driven by the prices of basic foods and, in particular, those of the energy goods, which reflected the rise of the price of oil and the depreciation of the euro in the most recent period. However, the indicator that excludes these two more volatile items has shown a much more stable evolution, with a rate of 1.3% in that month, not very different from the one that has been registered since the summer of 2017. On the contrary, salaries have prolonged the greatest dynamism observed in previous quarters, which, given the context of sustained growth of the activity by below the potential rate, suggests that inflation can be undertaken, in the next quarters, an ascending path that will place it in a sustained manner in the vicinity of the level that constitutes the objective of monetary policy, that is, close to 2%, albeit below that dimension. This is reflected in the Eurosystem projections, which provide for the general and underlying inflation indicators to grow, respectively, by 1.7% and 1.9% in 2020.

The Governing Council concluded, therefore, that progress towards a sustained adjustment of inflation has been substantial so far. With expectations of anchored evolution of inflation, the underlying strength of the economy of the area and the continuation of the high degree of monetary accommodation support, the confidence that the convergence tendency for inflation to the target will be maintained even after the completion of asset purchases. As a result, the ECB governing Council of 14 June decided to start a process of normalization of monetary policy, which includes the completion of net asset purchases in December of this year. At the same time, with the goal of preserve a certain degree of monetary accommodation to ensure that the inflation rate adjustment is not interrupted, the Council announced the maintenance, for a large period of time, the size of ECB asset portfolio at the level to be reached in December (making a reinvestment of those who are expired) and of the official interest rates at their current levels (until at least during the summer of 2019).  In Spain, where the deceleration described for the whole area has been not observed, it is estimated that the growth rate Quarter of GDP during 2Q18 would have been, as in the first, of 0.7%.

The dynamism of the activity would have continued to sustain itself in the strength of the internal demand, within which private consumption would have maintained high rates of progress, in a context in which the sustained improvement of employment continues to support household incomes and thus their expenditure. However, in the final tranche of the quarter there could have been a certain weakening of consumption, as a result of the loss of purchasing power that derives from the inflation upturn. On the other hand,  investment in machinery would have recovered in the second quarter, following the weakness of the first, as suggested in particular by the industrial production index of these goods, the positive expectations of profitability and demand and the favorable financial conditions in force. Industrial production continues to lose strength, which is due to the deterioration of the consumer goods component, in contrast to the somewhat more dynamic rhythms of the equipment assets.

The scarce information available on the evolution of foreign trade flows in the second quarter points to an extension of the slack observed in the former. Along with the signs of less strength of the global trade in the stretch of the year, this behavior could be explained, in part, according to the current explanations models , for the outdated effects of the appreciation of the exchange rate that occurred in 2017, which would have tended to contain the advance not only of exports, but also, given its high import content, of purchases to the rest of the world. Although exports are revived after the weakening of the previous months, the energy bill triggers the trade deficit, in cumulative terms of 12 months, up to five years maximum.

The trade deficit was fired in April to 3.05 billion euros, 2.5 times more than a year before and the worst record in that month since 2012. Although exports intensified their dynamism and grew at the highest rate in six months (+ 9.5% interannual), imports grew far above (+ 17%, the biggest advance from Mar-17).

With regard to the behaviour of public Sector accounts, there seems to be some relaxation in the correction of pubic indebtedness, Administration’s debt broke the correction path of last year and increased in the start of 2018 to 98.8% of GDP, a figure that exceeds in almost two points the objective set in the programme of stability for the whole exercise. The Debt of the whole of the administrations grew a 1.4% quarterly in the 1T18, ( Until A total of 1.16 trillion euros in terms of EDP)

The debt of the Central Administration grew by 1.7% quarterly, the most intense rate of the last year, to exceed 1.03 trillion euros; For its part, in interannual terms, growth stabilizes at 4.2%, an unknown rate since mid-2016. With regard to the debt of the Local Corporations, prolongs the downward path and contracted a 0.3% quarterly up to 28,875,000,000 euros, the lowest figure since 2007. In annual rate the fall is braked 1.2 points to 8.9%. As to the debt of the Regional Administrations, although it barely increased by 0.5% quarterly and the annual growth of 3.7% is the lowest since 2007, it reached a new historical maximum, with 289,675,000,000 euros. By region, the debt was only reduced by six of them, emphasizing the adjustment in Valencian Community and Navarre, with falls exceeding 1,6% quarterly; Instead, it increased with intensity in Extremadura (+ 4.5%), Galicia (+ 4.8%) and, above all, Basque Country (+ 5.9%).

As far as the labour market is concerned, although somewhat more moderate than a year ago, it maintains a remarkable dynamism and the volume of affiliation is at maximums of the last decade.

Average affiliation increased in June in 91,322 people (+ 0.5% Monthly), slightly higher than last year in that month (+ 87,693), so that the total number of members exceeds the barrier of the 19 million, something that did not happen from Sep-08.

The registered unemployment was reduced in June, for the fifth consecutive month, in 89,968 people (-2.8% Monthly), although this is the lowest fall in that month from 2011 (-98,317 in Jun-17). The total number of unemployed stands at 3,160,000, at least since the closing of 2008. The approximate rate of unemployment (unemployed/unemployed + affiliates) accumulates five months of falls: four tenths in June to 14.3%, the lowest since Nov-08.  Unemployment falls on all Sectors, except in agriculture, where it increases very slightly. It highlights the drop in services, which brings together 72% of the descent of unemployment (-66,698).  In interanual rate, the recoil of unemployment stabilizes at 6%, which implies 200,649 less in the last year and almost 1,880,000 from maximums, so that less than 1.2 million are missing to return to the minimum of 2007.  As for the Beneficiaries of unemployment benefits, they continue to be reduced: in May they did so in 53,116 people up to a total of 1,720,000, the lowest figure in the last decade. On the other hand, the number of unattended without benefit it was also reduced by 30,622 people up to 1,540,000.

In the medium term, the most recent projections published by the Bank of Spain consider an extension of the upward phase of the cycle, in a context in which it is expected the maintenance of the expansive tone of the policies of demand and the expansive trajectory  of the world economy. GDP growth would, however, tend to moderate in the coming years as a result of the recent rise in the price of oil, a gradual containment of the expected paces of progress in foreign markets, and some moderation of the expansive impulse coming from monetary policy. In particular, after advancing 2.7% this year, GDP would grow by 2.4% and 2.1% in 2019 and 2020, respectively. Together with the risks related to the external environment that have been described, this favourable scenario is subject to uncertainties about the future course of domestic economic policies, which derive from a context in which the change of government with weak parliamentary support and the balance of parliamentary forces can hinder the conformation of majorities that promote legislative activity and structural reforms that the Spanish economy still needs. In this sense, some announcements such as the paralysis of the revision of the autonomous financing mechanisms and a tax reform that increases tax burdens in a general way can pose an additional risk in the form of disposable income reduction and cuts in business benefits that can condition corporate investment policies and job creation.

With regard to consumer prices, it has been observed, as in the euro area as a whole, a significant spike in May-18 linked to the most volatile components, whereas, on the contrary, underlying inflation has continued to show a more stable profile. Within the latter aggregate, price growth remains higher in the service component than in non-energy industrial goods, more directly influenced by the effects of the past Euro appreciation. For their part, salaries continue to show reduced rates of progress, in line with the modest paces of growth in productivity and prices.

Fraude Fiscal en España. Noticia bibliográfica de alcance

Hoy hemos presentado en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación un auténtico Tratado sobre el estado del arte de la problemática del Fraude Fiscal en España, editado por la Asociación Española de Asesores Fiscales con Thomson-Aranzadi. Con un enfoque eminentemente pràctico y desde una perspectiva económica y jurídica, se hace repaso a los problemas de la evasión fiscal y sus efectos económicos y sociales, impuesto por impuesto y en su integridad. Nos honramos Santiago Alvarez García y yo en haber participado en tan gran evento editorial que, sin duda, constituirá una referencia para los futuros estudiosos de la Hacienda y el Derecho tributario en esta temática.