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UNA NOTA SOBRE EL TRATAMIENTO FISCAL DE LAS MONEDAS VIRTUALES EN ESPAÑA.

¿Qué son las monedas virtuales o criptomonedas?

■ Según la Directiva 2018/843, de 30 de mayo de 2018, son la representación digital de valor no emitida ni garantizada por un banco central ni por una autoridad pública, no necesariamente asociada a una moneda establecida legalmente, que no posee el estatuto jurídico de moneda o dinero, pero aceptada por personas físicas o jurídicas como medio de cambio y que pueden transferirse, almacenarse y negociarse por medios electrónicos

En consecuencia, no son monedas o dinero legalmente establecido. El BCE (dictamen de 12 de octubre de 2016) entiende que sería más exacto considerarlas como medio de cambio y no de pago, ya que pueden utilizarse para fines distintos del medio de pago (p.e. para fines de inversión o especulativos) al no reunir las características de una moneda fiduciaria: es decir, ser al mismo tiempo, medio de cambio, unidad de cuenta y depósito de valor. El Banco de España viene alertando que las monedas virtuales “no pueden sustituir al dinero y no son un medio de pago o intercambio común”. Por ello, la institución considera más ajustado denominarlas activos virtuales o criptoactivos. Por su parte, una nota que las hace dificilmente rastreables se deriva del hecho de que las transacciones se suelen hacer sin intermediarios y a través de determinadas webs que carecen de supervisión lo que es causa de situaciones de descontrol y fraude en determinadas circunstancias.

Según el Banco de España, Las monedas virtuales, también denominadas de forma más técnica criptomonedas, son instrumentos de pago que amparadas en una de las tecnologías más innovadoras del momento -la blockchain o cadena de bloques- permite compras, ventas y otras transacciones financieras. Las ciptomonedas no tienen soporte físico. La más popular es el bitcoin, pero hay otras, como ether y litecoin. Estas divisas están al alcance de cualquiera a través de distintas aplicaciones que pueden descargarse en un teléfono móvil. En principio, estas monedas surgieron para proporcionar un medio de pago que permitiera hacer transferencias de considerable valor de forma rápida y barata, y además sin estar ligadas a ningún país en particular, por lo que se presentan como monedas internacionales.

Hoy por hoy, entre las características principales de las criptomonedas destacan la tremenda volatilidad y su falta de control por parte de ningún gobierno, banco central o entidad financiera. Por ello, las autoridades financieras advierten de que invertir en bitcoins u otras criptomonedas es muy arriesgado, ya que la falta de información y su carácter altamente especulativo dejan muy desprotegidos a los usuarios ante posibles fraudes. Estas “criptomonedas” no están respaldadas por un banco central u otras autoridades públicas, aunque se presentan en ocasiones como alternativa al dinero de curso legal, si bien tienen características muy diferentes:

– No es obligatorio aceptarlas como medio de pago de deudas u otras obligaciones.

– Su circulación es muy limitada.

– Su valor oscila fuertemente, por lo que no pueden considerarse un buen depósito de valor ni una unidad de cuenta estable.

Por otra parte, suele exisite cierta tendencia a confundirlas con dinero electrónico en los términos recogidos en la Directiva 2009/110/CE de 16 de septiembre de 2009, sobre el acceso a la actividad de las entidades de dinero electrónico y su ejercicio:

– Todo valor monetario almacenado por medios electrónicos o magnéticos que representa un crédito sobre el emisor, se emite al recibo de fondos con el propósito de efectuar operaciones de pago, según se definen en el artículo 4, punto 5, de la Directiva 2007/64/CE, y que es aceptado por una persona física o jurídica distinta del emisor de dinero electrónico

– En el dinero electrónico, la relación con la moneda tradicional tiene una base legal y los fondos almacenados están nominados en la misma unidad monetaria. Ley 21/2011, de 26 de julio, de dinero electrónico:

■ Artículo 17: 1. Los emisores de dinero electrónico emitirán, al recibo de los fondos, dinero electrónico por su valor nominal. 2. Los emisores de dinero electrónico reembolsarán al titular del mismo, cuando éste lo solicite, en todo momento y por su valor nominal, el valor monetario del dinero electrónico de que disponga.

Por su parte, la Sentencia del TJUE de 22 de octubre de 2015, asunto C-264/14 las califica como “divisas virtuales”:

– El Tribunal analiza la naturaleza y funciones del bitcoin concluyendo que es una divisa virtual que constituye un medio de pago

– Las operaciones relativas a divisas no tradicionales, es decir, a divisas distintas a las monedas que son medios legales de pago en uno o varios países, constituyen operaciones financieras siempre que tales divisas hayan sido aceptadas por las partes de una transacción como medio de pago alternativo a los medios legales de pago y no tengan ninguna finalidad distinta de la de ser medios de pago.

TRIBUTACION DE LAS OPERCIONES REALIZADAS EN MONEDAS VIRTUALES.

1. Tributación de las rentas obtenidas en la venta de monedas virtuales en el Impuesto sobre la Renta. [Consulta Vinculante V1149-18 de 8 de mayo de 2018]:

– Las monedas virtuales son bienes inmateriales, computables por unidades o fracciones de unidades, que no son moneda de curso legal, que pueden ser intercambiadas por otros bienes, incluyendo otras monedas virtuales, derechos o servicios, si se aceptan por la persona o entidad que transmite el bien o derecho o presta el servicio, y que pueden adquirirse o transmitirse generalmente a cambio de moneda de curso legal. Atendiendo a que cada moneda virtual tiene su origen en un protocolo informático específico, distinto ámbito de aceptación, distinta liquidez, valor y denominación, las distintas monedas virtuales son bienes diferentes.

– Desde el punto de vista tributario, el artículo 2 de la LIRPF establece que constituye el objeto de este impuesto la renta del contribuyente, entendida como la totalidad de sus rendimientos, ganancias y pérdidas patrimoniales y las imputaciones de renta que se establezcan por la ley, con independencia del lugar donde se hubiesen producido y cualquiera que sea la residencia del pagador.

– Según el artículo 33.1 LIRPF: “Son ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos”, las operaciones de compraventa de este tipo de monedas caben dentro de esta calificación.

– En consecuencia, según el art. 34.1.a y 35 LIRPF, en el supuesto de una transmisión onerosa de un elemento patrimonial, la ganancia o pérdida patrimonial se determinará por la diferencia entre los valores de adquisición y enajenación del elemento patrimonial.

– Al tratarse por regla general de permutas entre elementos patrimoniales, se aplicaría el art. 37.1.h LIRPF que señala que en las permutas de bienes o derechos, la ganancia o pérdida patrimonial se determinará por la diferencia entre el valor de adquisición del bien o derecho que se cede y el mayor de los dos siguientes:

■ Valor de mercado del bien o derecho entregado

■ Valor de mercado del bien o derecho que se cede a cambio.

En definitiva, si se trata de la venta de una moneda virtual a cambio de euros, se aplicará la normativa establecida con carácter general para las transmisiones onerosas a efectos de calcular la posible plusvalía. Mientras que en el caso de intercambio entre monedas virtuales diferentes, se trataría de una operación de permuta (contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga a dar una cosa a cambio de recibir otra, art. 1.538 CC). A efectos de posteriores transmisiones, el valor de adquisición de una moneda obtenida mediante permuta será el considerado como valor de transmisión en la operación de permuta, Por su parte, las comisiones de compra y venta satisfechas a las casas de cambio, se computarán para determinar los valores de adquisición y transmisión de los elementos patrimoniales.

La imputación temporal de estas ganancias patrimoniales, según el artículo 14.1.c) LIRPF se producirá en el ejercicio fiscal en que tenga lugar la alteración patrimonial, es decir, el momento en que se produzca su entrega en virtud del contrato de compraventa.

Estas operaciones de venta o permuta de monedas virtuales constituyen renta del ahorro del contribuyente, integrándose en la base imponible del ahorro en la forma y con los límites previstos en el art. 49 LIRPF.

2. Por lo que se refiere a la Imposición Patrimonial, señalar que, según consultas vinculantes V2289-18, de 3 de agosto y V0590-18, de 1 de marzo de 2018], se deberán declarar junto con el resto de los bienes del contribuyente, de la misma forma que se haría con un capital en divisas, valorándose a precio de mercado a la fecha de devengo del impuesto, 31 de diciembre (valor equivalente en euros).

3. En relación al Impuesto sobre el Valor Añadido, las Consultas Vinculantes V2034-18, de 9 de julio, y V1748-18, de 18 de junio de 2018, inciden en el carácter de las criptomonedas como divisas, por lo que los servicios financieros vinculados con las mismas están exentos del IVA, mientras que el minado de criptomonedas es una actividad no sujeta al IVA y los servicios de asesoramiento e investigación en redes “blockchain” estarán sujetos al IVA siempre que se realicen en el territorio de aplicación del impuesto, debiendo tributar al tipo general del 21 por ciento.

En todo caso, y con independencia de su tratamiento fiscal, antes de adquir “criptomonedas” se deberían tener en cuenta las siguientes consideraciones resumidas de las alertas formuladas por las autoridades financieras españolas:

Espacio no regulado

Las “criptomonedas” así como los distintos actores implicados en su comercialización directa, no están regulados en la Unión Europea. Esto implica que si una persona compra o mantiene “criptomonedas” no se beneficia de las garantías y salvaguardias asociadas a los productos financieros regulados. Por ejemplo, en algunos países se han detectado estafas y esquemas piramidales relacionados con la colocación de ICOs en las que los fondos recaudados se empleaban para fines distintos a los anunciados. También ha habido casos de uso de “criptomonedas” con el propósito de blanquear capitales.

Problemas derivados del carácter transfronterizo del fenómeno

En muchas ocasiones los distintos actores implicados en la emisión, custodia y comercialización de “criptomonedas” (plataformas de intercambio, proveedores de carteras digitales, etc.) no se encuentran localizados en España, de modo que la resolución de cualquier conflicto podría quedar fuera del ámbito competencial de las autoridades españolas y estaría sujeto al marco normativo del país en cuestión.

Elevado riesgo de pérdida del capital invertido

Las “criptomonedas” carecen de valor intrínseco, convirtiéndose en inversiones altamente especulativas. Asimismo, su fuerte dependencia de tecnologías poco consolidadas no excluye la posibilidad de fallos operativos y amenazas cibernéticas que podrían suponer indisponibilidad temporal o, en casos extremos, pérdida total de las cantidades invertidas.

Las inversiones en “criptomonedas” al margen de la regulación no están protegidas por ningún mecanismo similar al que protege el efectivo o los valores depositados en entidades de crédito y empresas de servicios de inversión (en el caso de efectivo o valores depositados en entidades de crédito o empresas de servicios de inversión, con arreglo a ciertas condiciones, los correspondientes fondos de garantía aseguran importes de hasta 100.000 euros).

Problemas de iliquidez y volatilidad extrema

La ausencia de mercados equiparables a los mercados organizados de valores sujetos a regulación puede dificultar la venta de “criptomonedas” para obtener efectivo convencional. Sus propietarios pueden no disponer de opciones en el momento deseado para convertir en moneda convencional sus criptomonedas o recuperar su inversión. Y cuando existe la posibilidad de vender estos activos, puede haber falta de transparencia en relación con las comisiones aplicables y además su precio suele sufrir fuertes oscilaciones sin causa objetiva aparente.

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NOVEDADES NORMATIVAS A TENER EN CUENTA EN LA DECLARACION POR IRPF DEL EJERCICIO FISCAL 2018.

 

A continuación, se recoge, como continuación del post sobre aspectos generales de la declaración del impuesto sobre la renta de personas físicas 2018, de forma telegráfica, las principales novedades normativas que afectan a la declaración del ejercicio fiscal de ese ejercicio, a presentar antes del 1 de julio  de 2019. Conviene recordar, en este sentido, que han entrado en vigor el 5 de julio algunas medidas con incidencia parcial en este ejercicio y que, para su periodificación, se ha establecido un régimen transitorio, en su caso:

 

Reducción por obtención de rendimientos del trabajo

 Con efectos desde el 5 de julio de 2018, se aumentan los importes que minorarán los rendimientos netos del trabajo aumentándose asimismo la cuantía por debajo de la cual se aplicará esta reducción.Esta reducción se aplicará a los contribuyentes con rendimientos netos del trabajo inferiores a 16.825 euros siempre que no tengan rentas, excluidas las exentas, distintas de las del trabajo superiores a 6.500 euros. Las nuevas cuantías de la reducción son las siguientes:

Contribuyentes con rendimientos netos del trabajo iguales o inferiores a 13.115 euros: 5.565 euros anuales.

 Contribuyentes con rendimientos netos del trabajo comprendidos entre 13.115 y 16.825 euros: 5.565 euros menos el resultado de multiplicar por 1,5 la diferencia entre el rendimiento del trabajo y 13.115 euros anuales.

 Régimen aplicable durante el período impositivo 2018: Se añade una D.A. cuadragésima séptima a la LIRPF que determina la forma de calcular la reducción por obtención de rendimientos del trabajo y el tipo de retención sobre rendimientos del trabajo aplicable durante el ejercicio 2018, así como la forma de regularizar éste último cuando proceda.

 Becas al estudio y de formación de investigadores

 Con efectos a partir de 1 de enero de 2018, se aumentan los importes exentos de las becas en las siguientes cuantías:

 Con carácter general, 6.000 euros anuales.

 Cuando la dotación económica tenga por objeto compensar gastos de transporte y alojamiento para la realización de estudios reglados del sistema educativo, hasta el nivel de máster incluido o equivalente, 18.000 euros anuales. Cuando se trate de estudios en el extranjero, 21.000 euros anuales.

 Si el objeto de la beca es la realización de estudios de doctorado, hasta un importe máximo de 21.000 euros anuales si se cursan en España. Si se efectúan en el extranjero, hasta un importe máximo de 24.600 euros anuales.

 

Deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación

 Con efectos desde el 1 de enero de 2018, se incrementa el porcentaje de deducción al 30 por ciento (con anterioridad el porcentaje de deducción era el 20 por ciento) de las cantidades satisfechas en el período por la suscripción de acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación que cumplan los requisitos. Además, la base máxima de deducción será de 60.000 euros anuales (la base máxima anterior era de 50.000 euros anuales) y estará formada por el valor de adquisición de las acciones y participaciones suscritas.

 

bonificación por rentas obtenidas en Ceuta y Melilla

Con efectos desde el 1 de enero de 2018, se eleva el porcentaje de la deducción al 60 por ciento (con anterioridad el porcentaje era el 50 por ciento).

 

Exención prestaciones maternidad/paternidad

 Por la Sentencia del Tribunal Supremo de 3 de octubre de 2018, se modifica la LIRPF para declarar expresamente exentas con efectos desde el 30 de diciembre de 2018 y para ejercicios anteriores no prescritos, las prestaciones públicas por maternidad y paternidad satisfechas por la Seguridad Social.

Las prestaciones por maternidad o paternidad reconocidas a los profesionales no integrados en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos por las mutualidades de previsión social que actúen como alternativas a dicho régimen.

Para los empleados públicos encuadrados en un régimen de la Seguridad Social que no de derecho a percibir la prestación a que se refiere el párrafo anterior, estará exenta la retribución percibida durante los permisos por parto, adopción o guarda y paternidad.

 Deducción por maternidad

 Con efectos desde 1 de enero de 2018, se incrementa en 1.000 euros adicionales la deducción por maternidad cuando el contribuyente que tenga derecho a ésta satisfaga gastos de custodia en guardería o centros de educación infantil autorizados por hijo menor de tres años. No obstante, en el ejercicio en el que el hijo menor cumpla tres años, este incremento puede ser de aplicación respecto de los gastos incurridos con posterioridad al cumplimiento de dicha edad hasta el mes anterior en que pueda comenzar el segundo ciclo de educación infantil.

 

Deducciones por familia numerosa o personas con discapacidad a cargo

 

Con efectos desde 5 de julio de 2018, se incrementa el importe de la deducción por familias numerosas hasta en 600 euros anuales por cada uno de los hijos que formen parte de la familia numerosa que exceda del número mínimo de hijos exigido para que dicha familia haya adquirido la condición de familia numerosa de categoría general o especial, según corresponda.

 

Con efectos desde 5 de julio de 2018, se incluye un nuevo supuesto al que será aplicable la deducción: por el cónyuge no separado legalmente con discapacidad, siempre que no tenga rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros ni genere el derecho a las deducciones previstas en las letras c) y d) del número 1 del artículo 81 bis de la LIRPF (descendiente con discapacidad o ascendiente con discapacidad con derecho a la aplicación del mínimo), hasta 1.200 euros anuales.

 En el período impositivo 2018, estas deducciones se determinarán tomando en consideración sólo meses de agosto a diciembre.

Recordamos que estas deducciones operan a partir de la cuota resultado de la autoliquidacion y se constituyen como un impuesto negativo sobre al renta por cuanto se aplican con independencia de la existencia de retenciones o ingresos a cuenta.

 

Obligación de declarar

 Con efectos desde el 1 de enero de 2018:

 Dentro del límite conjunto excluyente de la obligación de declarar previsto en el artículo 96.2.c) de la LIRPF para las rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros del capital mobiliario no sujetos a retención derivados de letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado previsto de 1.000 euros anuales, se incluyen también las demás ganancias patrimoniales derivadas de ayudas públicas.

 Con efectos desde la entrada en vigor de esta Ley (5 de julio de 2018):

 El límite excluyente de la obligación de declarar en el caso de percibir rendimientos del trabajo previstos en el artículo 96.3 de la LIRPF (procedan de más de un pagador salvo las excepciones señaladas, pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas, el pagador no esté obligado a retener o sean rendimientos sujetos a tipo fijo de retención) se eleva a 14.000 euros (con anterioridad el límite era de 12.000 euros).

Régimen aplicable en 2018: No obstante, en el ejercicio 2018, el límite de 14.000 euros señalado en el párrafo anterior será de 12.643 euros, salvo que el impuesto se hubiera devengado antes del 5 de julio de 2018 en cuyo caso el límite será de 12.000 euros.

 

Deducción aplicable a las unidades familiares formadas por residentes fiscales en Estados miembros de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo

 Con efectos desde 1 de enero 2018 se introduce una nueva deducción sobre la cuota a favor de aquellos contribuyentes cuyos restantes miembros de la unidad familiar residan en otro Estado miembro de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo, lo que les impide presentar declaración conjunta. Mediante esta deducción se equipara la cuota a pagar a la que hubiera sido soportada en el caso de que todos los miembros de la unidad familiar hubieran sido residentes fiscales en España.

 

 

 

¿Agotando las horas para un Brexit sin acuerdo?  

 

Estamos a una semana vista de la posible salida del Reino Unido de la Unión Europea, si se cumplen los presagios de un Brexit sin acuerdo que se aplicaría a partir del día 12 de abril, si nadie lo remedia y en ello están, intentando negociar una prórroga ante la falta de criterio de las autoridades británicas sobre como resolver este proceso, minimizando el impacto económico y social del envite que la sociedad británica se hecho en el referendum de 2016.

La primera pregunta que debemos formularnos es ¿Qué ha llevado al ciudadano del Reino Unido a votar en un referéndum la opción de abandonar un Club al que han pertenecido desde 1973 y cuyo abandono compromete el futuro del Reino Unido por generaciones?. La confirmación de que la ciudadanía del Reino Unido, probablemente aleccionada por políticos, nunca se ha creído en el Club más allá de la mera Unión Aduanera que ahora quieren mantener en un Brexit blando. La constante impugnación de cualquier paso que supusiese un avance hacia una Unión política más fuerte ha sido sistemáticamente torpedeado por los representantes británicos, desde la financiaciera, vía Cheque británico, a la política, vía boicot permanente a los avances políticos, pero también hay que leerlo, en clave interna, como un replanteamiento de  la distribución de beneficios de la pertenencia a la UE ya que votaron mayoritariamente en favor de la permanencia los más instruidos, así como los más jóvenes, mientras que votaron abrumadoramente a favor de la salida las personas mayores, con menor formación, ubicadas en la periferia, desempleadas o atrapadas en empleos poco atractivos. Gran parte de este rechazo al significado de la UE se deriva de la exigencia de libre movilidad dentro de la misma como pilar de la construcción europea y que ha causado rechazo no solamente en el Reino Unido sino también en otros países del Club. En este aspecto es visible la contradicción que existe en los procesos de integración económica internacional, pues, por un lado, ellos estimulan la libre circulación de bienes, servicios, capital, información, y tecnología, pero por otro lado limitan o dudan del libre flujo de personas. Las migraciones tienden a perfilarse, correcta o incorrectamente, como una carga para los países receptores. Este aspecto fue intensivamente agitado en la campaña del referencum conociendo el creciente rechazo cultural a la inmigración de las sociedades occidentales avanzadas. Pero en este rechazo subyace un elemento de racionalidad evidente. Para las empresas, la política de libre movilidad ayuda a contener las alzas salariales, pero para los trabajadores nativos la inmigración implica menores salarios, mayores dificultades para el empleo y la percepción de que los inmigrantes absorben a través de los subsidios parte de los impuestos pagados por los locales. A todo lo anterior se unieron los resentimientos de diversos grupos por la pérdida de autonomía frente a Alemania y Francia y por la reducción del margen de maniobra de las autoridades británicas en temas como la tributación, el endeudamiento público y los niveles del déficit, sin olvidar un profundo rechazo al centralismo de Bruselas que limita la soberanía británica y su capacidad de decisión como Estado en cuestiones consideradas fundamentales por la ciudadanía británica.

 

¿ y ahora qué?. Después de dos años de negociaciones, que se fueron complicando a medida que se aproximaba la fecha de salida fijada, estamos ya en tiempo de descuento para que el Reino Unido abandone la UE. Debería haberlo hecho el 29 de marzo, y el temido “Brexit sin acuerdo” es una posibilidad que toma fuerza a ambos lados del Canal de la Mancha.

Pongámonos en situación. Cuando los británicos apostaron por la salida en el referéndum de 2016, el debate se centró en si finalmente habría “Brexit blando” -con el Reino Unido manteniendo una alineación lo más cercana con la UE- o un “Brexit duro” -rompiendo completamente el cordón umbilical-. Pero el “Brexit sin acuerdo” -también bautizado como “cliff edge” Brexit, el ‘precipicio’- significa que, el Reino Unido quedaría completamente aislado del club al que ha pertenecido los últimos 45 años y sin ningún periodo de transición que permitiera a ambas partes adaptarse a la nueva situación. Porque no hay que obviar que el periodo transitorio que se habrīa establecido hasta diciembre de 2020 sólo tendría lugar si hay pacto de salida.

 

¿Cuáles serían las consecuencias económicas:?. Desde hace meses, las empresas llevan preparando planes de contingencia pero con enormes incertidumbres. BMW, por ejemplo, anunció hace algunos meses que la fábrica de Mini en Oxford adelantaría el mes de cierre que se hace por mantenimiento cada verano al 1 de abril “para reducir cualquier posible interrupción del suministro de piezas a corto plazo”. Sin embargo esta decisión ha quedado en el aire por el aplazamiento de la fecha efectiva de salida lo que pone de manifiesto que este caos negociador tiene ya repercusiones organizativas y económicas evidentes para el sector empresarial.

 

La preparación de las empresas para la nueva situación, sobre todo las pequeñas y medianas, también arroja muchas dudas. Las formalidades y el papeleo aduanero se incrementará en un 40% o 50%, según cálculos de la Comisión. Y las empresas europeas que importen productos del Reino Unido deberán abonar las tasas arancelarias, IVA e impuestos especiales correspondientes. Las que exporten a Reino Unido deberán solicitar la exención de IVA. La actividad diaria de miles de empresas europeas, en sus obligaciones formales y regístrales del tráfico comercial con el Reino Unido,  será indudablemente perturbada. Y resulta recomendable un plan de contingencia y un chequeo de las compañías potencialmente afectadas sobre la disponibilidad de los recursos necesarios para encarar este desafío. Para entender la magnitud del desafio aduanero, en caso de un “no acuerdo”, el Gobierno estaría considerando cerrar la importante autopista del sureste de Inglaterra, la M26 en Kent, y convertirla en una especie de “área de espera” para hacer frente a los colapsos que podrían producirse en el puerto de Dover: hasta 10.000 camiones que quisieran pasar a la UE podrían quedar atrapados en controles de aduanas interminables., sin olvidar los recursos humanos y materiales adicionales que necesitaran los Servicios Aduaneros, especialmente, en Francia, Alemania, Holanda y España.

 

Por su parte, el Ejecutivo británico ha ido publicando en el último año diferentes informes sobre sus propios planes de contingencia ante el escenario de un Brexit sin acuerdo. Los documentos tratan sobre las disposiciones a adoptar para que no se resientan sectores estratégicos como el bancario, farmacéutico, la investigación nuclear y los derechos laborales, entre otros. Pero en general, son textos llenos de vaguedades. El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, sí ha sido más específico al advertir que la tasa de desempleo -actualmente en el 4%- podría alcanzar doble dígitos, que los precios de la vivienda podría caer entre un 25% y un 35% en tres años y que los enlaces de transporte con la UE, incluidos los viajes aéreos y el tren Eurostar, se podrían estancar. En algunas instancias gubernamentales se ha llegado llegado a comparar el resultado de un Brexit sin acuerdo con las consecuencias del colapso financiero de 2008, que llevó a Londres a aplicar unas dolorosas medidas de austeridad con recortes de 141 mil millones de libras y contundentes aumentos de impuestos. Por su parte, la agencia de calificación de riesgo crediticio Moody’s, advierte que el impacto inmediato de un ‘no-acuerdo’ se notaría primero en una fuerte caída del valor de la libra, una devaluación que derivaría en inflación y en una restricción de los salarios de los trabajadores durante los próximos dos o tres años, lo que “deprimiría el crecimiento” del país. Para el Reino Unido, con un PIB de 2.390.192M.€ en 2018, lafalta de acuerdo y una desconexión abrupta supondría una contracción del  5% de su economía  en un año, es decir, 119.000 m€ en el peor de los casos, y del 3% si se evitan las colas en las fronteras. El efecto de contracción de la economía británica supondría que más de 1 millón de trabajadores  dejarían de serlo y pasarían de ser contribuyentes fiscales a consumidores de prestaciones con efectos presupuestarios imprevisibles en su gravedad. 

 

Pero la pregunta del millón, es, con este panorama, ¿no habrá acuerdo de salida?

 

En este momento la postura más extendida, con independencia del momento en que se confirme nominalmente la salida o la forma de prórroga que se establezca, es que habrá acuerdo pero de mínimos que permita seguir negociando en el período de transición. El período de transición se utilizaría luego para precisar los detalles de los asuntos complicados de los acuerdos aduaneros, el acceso al mercado único y la supervisión legal. El gran problema es que requeriría que Westminster se comprometiera a pagar la factura de divorcio de 37 mil millones de libras sin garantía de acceso futuro al mercado comunitario que, hoy por hoy, representa el 48,5% del comercio total británico (importaciones y exportaciones de bienes y servicios).

 

Es innegable, pues, que las aguas se agitarán en los primeros momentos tras el Brexit y queda ahora un proceso de desconexión que lejos de ser una interrupción cómoda y sintética como afirmaban los partidarios de la salida, afectará a un sinfín de leyes y tratados tanto de índole Europea como de mercado exterior. La primera consecuencias ya se han hecho sentir en forma de bajadas en las bolsas y la moneda británica sufriendo en su cotización debido a la incertidumbre y aparecen las primeras iniciativas de fugas empresariales a plazas europeas en evitación de las futuras tasas arancelarias con la UE, pues es bien seguro que, aunque negociadamente, las tarifas sobre exportaciones e importaciones serán mayores que siendo miembro comunitario. Es previsible, en este entorno, que los aranceles empujen los precios al alza y que tenga efectos importantes sobre la cotización de la Libra con devaluación significativas. Por su parte, La City londinense puede recibir un golpe casi mortal por cuanto algunas de las grandes instituciones financieras ya han hecho público un importante desplazamiento de recursos materiales, humanos y operaciones, caso de consumarse una salida abrupta de la UE. Todo esto podrá provocar un efecto rebote, retroalimentando la incertidumbre bursátil y los fondos privados y de jubilación de los británicos, se verían seriamente afectados a la baja. Si todo esto se traslada a un escenario poco deseable, como un estado de insolvencia que requiera un rescate de algún Banco británico, supondría un desembolso altísimo para los británicos sin el apoyo de los instrumentos financieros europeos. Si la incertidumbre bursátil implica un riesgo país mayor, los mercados financieros pedirán mayores garantías y, por tanto, un mayor interés con lo que la financiación será más difícil y arrastrará valores de sectores como la construcción, el transporte o la investigación (y, con ello, las Universidades, pues parte de su potencial humano podrá pensar que su futuro estará más seguro en fronteras más amplias y muchos estudiantes que se forman en UK con becas europeas, que dejarán de tener efecto en el Reino Unido, abandonarán las islas).

 

Con respecto a la libre circulación de ciudadanos habrá cambios pero tampoco tantos como se podría esperar pues el Reino Unido no forma parte del espacio Schengen que aglutina una serie de tratados que garanticen la capacidad de todo ciudadano de la UE a circular libremente por los territorios adscritos. Este planteamiento es expresión del la actitud histórica del Reino Unido, esto es, beneficiarme de las obligaciones de los demás, pero reservando mi derecho a no participar cuando surjan problemas como las actuales crisis migratorias debidas a conflictos bélicos y dramáticas situaciones de desamparo humanitario. Es decir, la aplicación de la “Ley del embudo”, lo ancho para mi y lo estrecho para los demás. Ahora, también surgirán problemas con sus vecinos de Reino pues depende de que éstos (Gales, Escocia e Irlanda del Norte) acepten la batería de leyes orientadas a la desconexión que habrán de aprobar sus parlamentos respectivos.  Escocia vería modificadas las condiciones por las que aceptó, en su pasado Referéndum de indepedencia, seguir adscrita a los territorios británicos por ser un medio seguro de pertenecer a Europa. Al mismo tiempo, Irlanda, necesita las ayudas al sector agrícola y ganadero pues son dos sectores clave en su economía y perderlas supondría encarecer costes importantes, sin obviar que la situación politica en Irlanda del Norte podría tensionarse de nuevo si se crean barreras comerciales y fronteras físicas entre las dos Irlandas.

 

Para Gibraltar el papel es aún peor. Tienen una renta per cápita que ronda los 64000 dólares/año sólo detrás de Catar y Luxemburgo y el éxito de esta hazaña laboral es la relajada fiscalidad y la tributación al 10% en el impuesto de Sociedades que no exige tributación ni por los beneficios generados fuera del Peñón ni por los dividendos. Sin embargo, este centro financiero tiene los días contados cuando se convierta en frontera exterior de la UE, con las implicaciones que ello tiene para los llanitos pero también para los 12.000 trabajadores del Campo de Gibraltar que cruzan la frontera para trabajar.

 

Como puede verse, un escenario con un apasionante calado político que podría observarse como un experimento de laboratorio social de no tratarse de jugar con las vidas de tantas personas. La política debiera ser una forma de alcanzar acuerdos y sumar voluntades, no de crear discordias, sembrar miedos y edificar barreras pero eso sería posible si los líderes fueran tal cosa y no meras aves gallináceas de vuelo corto por su visión cortoplacista de la vida  mientras que el resto del mundo exige certezas y planes a largo plazo que permitan una cierta estabilidad económica, social y política en una Europa cada vez más amenazada por potencias económicas y áreas  geográficas emergentes dispuestas a desplazar el eje geoestratégico mundial fuera de la Vieja Europa.

 

A propósito de la declaración de la renta de 2018: consideraciones generales

Se acaba de abrir el período de declaración- liquidación del IRPF correspondiente al ejercicio fiscal 2018. Conviene pues recordar, sin ser exhaustivos, una serie de chequeos previos y generales que afectan a la mayoría de los contribuyentes a la hora de presentar o confirmar el borrador de declaración del Impuesto:

Más allá de las deducciones, sobre los que luego volveremos, hay tres decisiones útiles para ahorrar al hacer la declaración de la renta. Se trata de que confirmes su aplicación en esta declaración o bien lo tengas en cuenta para futuros ejercicios:

¿me conviene optar por tributación conjunta o individual?. La declaración conjunta sólo la pueden hacer quienes estén unidos legalmente (no se incluyen parejas de hecho) o en defecto de matrimonio, el padre o la madre junto con los hijos menores de 18 años. Existe una gran diferencia entre hacer la declaración como matrimonio o que cada cónyuge tribute por su cuenta. Como recomendación general, será mejor hacer la declaración conjunta cuando solo uno de los cónyuges trabaja o uno de ellos gana menos de 3.400 euros, así como en determinados casos si ambos invierten y uno tiene ganancias y el otro pérdidas. Por el contrario, en general, será mejor hacerla individual si los dos trabajáis, así como si estáis deduciendo por adquisición de vivienda o vivís de alquiler.

¿He realizado aportaciones a planes de pensiones calificados?. La gran ventaja de los planes de pensiones es que permiten ahorrar en el IRPF de forma inmediata y generosa. Aunque suele hablarse de deducción por invertir en planes, en realidad se trata de una reducción, ya que el dinero invertido sirve para minorar la base imponible. Para que se entienda mejor, ese dinero se restará a lo que has ganado de manera que si ingresas 40.000 euros e inviertes 7.000 euros en planes de pensiones calificados, no todos valen, Hacienda sólo te hará tributar por 33.000 euros con el consiguiente ahorro fiscal al descontar la inversión al tipo impositivo más alto que se te aplique.

¿se pueden compensar pérdidas y ganancias por tus inversiones?. Hacienda divide tus inversiones en rendimientos de capital mobiliario (depósitos, activos financieros, dividendos o seguros, entre otros) y ganancias y pérdidas patrimoniales (fondos, acciones, ETF,…). Al tributar por tus inversiones, Hacienda te permite restar el dinero que has perdido invirtiendo en cada área, al que has ganado, de manera que sólo se pague impuestos por la ganancia neta. Si un año el saldo es negativo y sólo has perdido, podrás compensarlo durante los cuatro años siguientes. Esto quiere decir que la declaración de renta 2018 es la última oportunidad para compensar pérdidas derivadas de 2014 que no hayas incluido antes en el IRPF.

Otras decisiones de trascendencia fiscal, se recogen a continuación. En primer lugar, has debido comunicar los cambios que se produjeron en tu familia antes de fin de año ya que se tienen en cuenta a efectos de las posibles reducciones por circunstancias familiares, sin olvidar que la cantidad de retención a cuenta del IRPF depende entre otras cosas de esas circunstancias, por lo que es importante que cambios en las mismas sean notificados al pagador del salario lo antes posible: nacimientos, discapacidades, etc.

Confirma si alguno de los rendimientos obtenidos pudiesen quedar exentos. Por ejemplo, indemnizaciones por daños físicos o psíquicos, indemnizaciones por despido o cese del trabajador, rendimientos por trabajo en el extranjero, anualidades por alimentos abonadas, becas para estudios reglado, prestaciones por desempleo en pago único y que, en caso de tributar, pueden estar sujetos al tratamiento de rentas irregulares por lo que tienen una reducción del 30%.

Conviene tener en cuenta que salario en especie puede quedar exento. Algunas retribuciones están exentas de pagar IRPF, como por ejemplo, los seguros sanitarios para el trabajador, su cónyuge y sus hijos o los gastos de formación del contribuyente y sus hijos, entre otros. Asimismo, conviene chequear, en su caso, las dietas pagadas por gastos de viajes profesionales ya que existen gastos de estancia, manutención y locomoción exceptuados de gravamen.

En caso de separación es importante que confirmes la correcta imputación de las pensiones compensatorias y las anualidades por alimentos ya que su régimen fiscal depende de posibles sentencias judiciales.

Si eres arrendador de bienes inmuebles tienes que tener especial cuidado en el chequeo. Si eres propietario de un inmueble en alquiler, puedes deducir de la renta sujeta a IRPF los gastos incurridos para obtenerla: IBI, anuncios, agencia, seguros, comunidad… y también los gastos de reparación y conservación, no mejoras que se amortizan, y los intereses de préstamos para la compra o ampliación del inmueble (estos con un límite). Si el inquilino utiliza la vivienda como habitual, lo cual debe constar en el contrato de arrendamiento, solo deberás imputar el 40% del rendimiento neto de gastos deducibles. Por su parte, los bienes inmuebles, distintos de la vivienda habitual y no arrendados, imputan una renta de uso que, en el caso más general, será el 1,1% del valor catastral, referenciado en el recibo del IBI. Por la vivienda habitual no se tributa.

Revisa tus gastos como profesional. Si pagas cuotas sindicales, cuotas al colegio profesional de forma obligatoria o si has tenido un pleito laboral y has pagado honorarios al abogado y procurador, esos gastos se deducen de los rendimientos del trabajo, con lo que pagas menos por ellos. También es importante para el año próximo, si no lo has hecho este, que valores si te interesa estar en módulos o en estimación directa como empresario individual.

Si tienes más de 65 años y has transmitido tu vivienda para, entre otras razones, complementar tu pensión, debes ser consciente que la plusvalía que obtendrás estará libre de impuestos. Si tienes bienes, activos o derechos económicos que has vendido, en la mayor parte de los casos se produce una ganancia patrimonial gravable pero recuerda que las ganancias compensan las pérdidas de otros activos, por ejemplo, minusvalías por la venta de acciones o participaciones en fondos y viceversa y actúa en consecuencia. No olvides que el último trimestre fue malo en bolsa y habrás podido aflorar pérdidas si vendiste acciones o participaciones en Fondos de inversión y puede ser un buen momento para compensarlas fiscalmente. Asimismo, si has vendido elementos patrimoniales adquiridos antes de 1994 puedes aplicar un régimen transitorio ventajoso que podría hacer que la ganancia patrimonial gravable se reduzca de forma significativa. Esto afecta especialmente a la venta de vivienda con más de 25 años de antigüedad en la compra. Asimismo, recordamos la posibilidad de dejar exenta de tributación la plusvalía generada en la venta de la vivienda habitual siempre que el valor total de la venta se reinvierta en la compra de otra vivienda habitual, pero habrá que confirmar los requisitos.

Como ya hemos comentado, si has aportado a un plan de pensiones calificado en su diferentes modalidades, tienes un límite general de 8.000€ para reducir la base imponible lo que supone un ahorro a tu tipo impositivo máximo por lo que conviene confirmar que se han aplicado correctamente la reducciones en base y se han imputado como retribución en especie las aportaciones a tu Plan de pensión de empresa.

Si tienes derecho a deducir por compra de vivienda, deberás comprobar que se ha aplicado correctamente. Si compraste tu casa antes de 2013, se deduce el 15% de lo pagado, intereses y capital amortizado, para comprar la vivienda, hasta un máximo de 9.040 euros, o de 18.080 si lo pagas con tu cónyuge y declaráis por separado. Has debido, para optimizar el beneficio fiscal, amortizar anticipadamente una cantidad que llegue hasta ese límite y así aprovechar íntegramente la deducción.

Confirma que tienes todos los justificantes de los gastos deducibles (recibos de pago de cursos, de las donaciones…) para prevenir posibles problemas ante procedimientos de revisión de la declaración por la agencia tributaria

Deducción por alquiler de vivienda. Si firmaste tu contrato antes de 1 de enero de 2015 podrás deducir hasta un 10,5% del alquiler que pagas siempre que tu base imponible no supere los 24.070. Este impuesto es progresivo y hay que sumarle la parte autonómica que varía en cada región y donde no suelen existir límites temporales en función de cuándo se firmase el alquiler.

Deducción por inversión en empresas de nueva creación. Se conoce como la deducción de los Business Angels y permite desgravar un 20% de la inversión en compañías nuevas o de reciente creación sobre una base máxima de 50.000 euros.

Los donativos deducen. Si has hecho donativos a ONGs, fundaciones y entidades sin ánimo de lucro se puede deducir un 75% sobre los primeros 150 euros, y un 30% sobre lo que exceda de esa cantidad (puede subir al 35% si es el tercer año que donas a la misma entidad y siempre que la donación ha sido igual o superior a la del anterior). A partir de 2015, se ha establecido una nueva deducción del 20 por ciento de las cuotas de afiliación y las aportaciones a Partidos Políticos, Federaciones, Coaliciones o Agrupaciones de Electores. La base máxima de esta deducción es de 600 euros anuales.

No podemos olvidar en una Comunidad con dos ciudades Patrimonio de la Humanidad, la posible deducción del 15% en gastos e inversiones por actuaciones para la protección y difusión del patrimonio histórico español y de las ciudades, conjuntos y bienes declarados como patrimonio mundial.

Deducciones autonómicas. El IRPF se divide en un tramo estatal y otro autonómico. Dentro del segundo cada región puede establecer sus propias deducciones de IRPF en función de sus intereses.

Por su parte, se pueden descontar de la cuota de la autoliquidación, si no se ha disfrutado de ellas en forma de subvención directa, las deducciones por maternidad y por descendientes con discapacidad con derecho a la aplicación del mínimo por descendientes, ascendientes con discapacidad con derecho a la aplicación del mínimo por ascendientes, familia numerosa, familia monoparental con dos hijos y por ascendientes separados con hijos a su cargo.

Por su parte, Castilla-La Mancha es una Comunidad Autónoma que ha hecho uso de sus competencias y, por lo tanto, regula deducciones propias de aplicación a los contribuyentes que tengan su residencia habitual en este territorio. Las deducciones propias de Castilla-La Mancha, reguladas mediante Ley 8/2013, de 21 de noviembre, de Medidas Tributarias de Castilla-La Mancha, son las siguientes, para el ejercicio 2018: acogimiento familiar no remunerado de menores, acogimiento no remunerado de mayores de 65 años o discapacitados, arrendamiento de vivienda habitual a menores 36 años, donaciones para cooperación internacional, pobreza, exclusión social y ayuda discapacidad , discapacidad del contribuyente y ascendientes o descendientes, donaciones para investigación, desarrollo científico e innovación empresarial, familia numerosa, gastos por adquisición de libros de texto y enseñanza de idiomas, nacimiento o adopción de hijos y por mayores de 75 años

Conviene chequear si tenemos derecho y han sido bien aplicados en nuestro caso, teniendo en cuenta que los requisitos para disfrutar de ciertos beneficios fiscales son muy exigentes.. Y…. solo queda liquidar y esperar que el resultado de autoliquidación sea razonable para nuestros intereses.

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA OFERTA UNIVERSITARIA ESPAÑOLA.

Muchos nos preguntamos por el diagnóstico respecto a la oferta académica que el sistema universitario español ofrece a los potenciales usuarios de un servicio público de importancia vital para el desarrollo económico y social de nuestro país. Permitanme, al respecto, unas breves reflexiones.

Uno de los principales problemas estructurales del sistema universitario español es de planificación académica, es decir, de planteamiento y contenidos que conforman los grados. En la actualidad, y cada vez más al hilo de ofrecer titulaciones que “suenan bien” en función de las modas económicas y sociales, se está olvidando que el fin primordial  de los grados es ofrecer una formación básica y generalista, de carácter instrumental y metodológico,  para dotar a los alumnos de herramientas que permitan una aplicación transversal en su área de dedicación, actualizar sus conocimientos a lo largo de la vida y asegurar así su empleabilidad a largo plazoen un mundo incierto y cambiante. Gran parte de la oferta de nuevo cuño incorpora contenidos demasiado especializados, y rápidamente fungibles, para un primer ciclo universitario. La baseinstrumental con la que llegan los alumnos, y lo refleja el informe PISA, no está bien asentada y es lo primero que hay que hacer en el grado. Para especializarse ya existe el máster y aquí sí que cabría una oferta diferenciada y diferencial de las Universidades en función de las necesidades específicas de sectores económicos y sociales generales o territoriales, dada la mayor flexibilidad y capacidad de adecuación a las demandas sociales puntuales y coyunturales que puedan producirse.

 

No es comprensible ni deseable una excesiva especialización en titulos de grado cuando, además, se están proponiendo grados de 180 créditos con menciones, es decir, con especialización. Eso genera una gran desorientación entre padres y estudiantes a la hora de escoger la carrera universitaria pero también entre los empleadores porque no tienen claro el tipo de competencias y habilidades que subyacen en determinados titulos. Esto que no es un problema grave para las Universidades privadas, que pueden proponer y cerrar titulos en función de la demanda, sin una plantilla estable y contrastada en su formación académica y que se crea y se replantea “ad hoc” en función de las necesidades de apertura y cierre de títulos, sí lo es para la Pública donde las plantillas docentes se gestan en un período largo de formación, están consolidadas y vinculadas también a la investigación, actividad esta, prácticamente nula en la Universidades privadas. Resulta complicado impartir una docencia de calidad si detrás de ella no subyace una investigación novedosa y potente, que brilla por su ausencia en gran parte de las universidades privadas. Parte de estas instituciones, que proliferan especialmente en ciertas comunidades en algunos casos al calor de designios políticos interesados, se están convirtiendo en meras “academías de enseñanza” o en meros negocios lucrativos,  sin el rigor y la fundamentación que una enseñanza superior de calidad y rentable socialmente, como servicio público, exige. No debemos olvidar que la enseñanza universitaria oficial es un servicio de provisión pública, habilitante para el ejercicio profesional, y que se puede producir de forma pública (por universidades públicas) o de forma privada (por universidades privadas).

Sería un error estratégico monumental que, con el fin de dotar de mayor flexibilidad a las plantillas para hacer una oferta más flexible de titulaciones por parte de las Universidades públicas, se optase por un modelo de plantilla precaria, sin estabilidad laboral y sin capacidad de desarrollar una carrera exigente de docencia e investigación contrastada por los filtros de calidad establecidos.

Pero en el ámbito público también conviene hacer autocrítica. El hecho de que la oferta de titulaciones nuevas titulaciones haya coincidido con el recorte en la financiación de las universidades es otro punto que cuestiona la calidad de esas carreras lanzadas en un momento crítico. La razón básica que explica la carrera de las universidades públicas por ofrecer nuevostítulos sin replantearse el modelo de oferta es que el sistema actual de financiación general de las universidades da más recursos a los campus con más alumnos y más grados, pero tambien se acaban creando titulaciones de difícil justificación más allá de garantizar la supervivencia de algunas áreas o departamentos.

En todo caso, y como señala el Observatorio del Sistema Universitario en su reciente informe, la caida de los alumnos universitarios se explica por una  demografía a la baja en la cohorte de población entre 18 y 24 años, pero también recuerda que la universidad, como servicio público que es, debe ofrecer títulos con poca demanda, por ejemplo Filología Clásica. Conseguir un equilibrio en la oferta académica universitaria que conjugue racionalidad, exigencia, rigor y servicio público es un reto pendiente que debería figurar en la agenda de los consensos de la partitocracia española.

Percepción de la actual generación sobre la situación financiera de la siguiente generación. ¡Juventudes del mundo uníos porque os están hipotecando vuestro futuro!

Este gráfico recoge la percepción de los actuales padres sobre la futura situación financiera de sus hijos, es decir, su opinión sobre si vivirán, en términos económicos, mejor o peor que ellos. La conclusión es descorazonadora por el egoísmo generacional que subyace. Las generaciones actuales están viviendo, en muchos casos y países, por encima de sus posibilidades comprando ese bienestar, repito y recalco, por encima de sus posibilidades reales, con un endeudamiento que transmitirán a generaciones futuras que tendrán que afrontarlas a costa de reducir su nivel de vida y limitar su bienestar para hacer frente a la carga de esa deuda transmitida intergeneracionalmente por sus padres. Un caso paradigmático va a ser la financiación de las pensiones de los pensionistas actuales, pero no es el único. Una parte cada vez más sustancial de los programas del denominado Estado de Bienestar se financia con déficit y deuda pública que pagarán futuras generaciones sin garantía de que ellos mismos tengan garantizada una pensión dado el sistema de reparto que caracteriza a la mayor parte de los sistemas sociales de los países más desarrollados o un sistema de sanidad universal y gratuito. Difícil contrarrestar esta dinámica porque, mientras que los jubilados y pensionistas constituyen un grupo de presión cada vez más potente y que pondrá y quitará gobiernos por su peso electoral, dado el envejecimiento demográfico en los países avanzados, los futuros paganos de los desajustes presentes ni se enteran, ni se organizan, ni son conscientes de lo que se les viene encima respecto a su futuro con una mochila de obligaciones insoportable, aunque algunos ya lo comienzan a vislumbrar en forma de peores trabajos, sueldos, menores posibilidades y mayores obligaciones fiscales. ¡Juventudes del mundo, uníos porque vuestro bienestar futuro os lo están hipotecando una actual generación egoísta e insolidaria, incapaz de apretarse al cinturón para disciplinar su régimen de vida con el fin de transmitir a las generaciones futuras un futuro razonable y un razonable Estado de Bienestar, pero os aseguro que nada de esto oiréis en los debates políticos con los que nos van a inundar, en España, políticos gallináceos y miopes cuyo único objetivo será conseguir su poltrona. Echamos de menos verdaderos estadistas que tengan in mente planes estratégicos a medio y largo plazo para construir países para generaciones futuras!Bienestar!