El Impuesto sobre el valor añadido y el Brexit

   

La UE cuenta con normas generales sobre el IVA, pero su aplicación puede variar en cada país. Normalmente, el IVA se paga sobre todos los bienes y servicios, incluida la venta al consumidor final. Esto puede incluir también todas las fases del proceso de producción, como la compra de componentes, el montaje, el envío, etc. Para las empresas establecidas en la UE, la mayoría de las compras y ventas realizadas en la UE están sujetas al IVA.

En la actualidad, en compraventas internacionales se reconocen dos tipos de operaciones: las operaciones intracomuntarias y las operaciones con terceros países. La diferencia básica es que, mientras las primeras no se liquidan en aduanas porque no existen dentro de la UE, las segundas tienen que pasar un tránsito aduanero, es decir, una frontera física en la que liquidar aranceles e impuestos. Por ello, las exportaciones a países no pertenecientes a la UE no están sujetas al IVA, que, en este caso, se aplica en la aduana del país de importación. Para no pagar el IVA, pues, hay que demostrar que se han exportado las mercancías a un país no perteneciente a la UE. La salida de Reino Unido de la Unión Europea supone, entre otras cuestiones, que los flujos de mercancías entre España y Reino Unido dejarán de tener la consideración de operaciones intracomunitarias para pasar a estar sujetos a formalidades aduaneras.

 

Esto implica, en el caso de la entrada de mercancías en el territorio de aplicación del IVA español (Península y Baleares) procedentes de Reino Unido, la liquidación del IVA en el momento de la importación por la Aduana, salvo que la empresa opte por el pago del IVA diferido. Para ello deberá presentar el IVA mensualmente. En el caso de que el periodo de declaración fuera trimestral, podrá cambiarse a mensual mediante la inscripción en el Registro de devolución mensual (REDEME). En este caso, la empresa quedará obligada al Suministro Inmediato de Información (SII). La base imponible del IVA en la importación es el Valor en Aduana añadiendo los siguientes conceptos en cuanto no estén comprendidos en el mismo:

 – Los impuestos, derechos, exacciones y demás gravámenes que se devenguen con motivo de la importación, salvo el IVA

– Los gastos accesorios, como las comisiones y los gastos de embalaje, transporte y seguro que se produzcan hasta el primer lugar de destino de los bienes en el interior de la Comunidad.

 

Las mercancías que sean transportadas desde el territorio de aplicación del IVA español (Península y Baleares) al Reino Unido serán exportaciones y estarán exentas de IVA.En el caso de que el empresario español efectúe entregas de bienes a particulares ingleses no será de aplicación el régimen de ventas a distancia.

 

Por lo que respecta a los movimientos de mercancías desde el Reino Unido a los 27 Estados miembros en el momento de la retirada, Con el fin de evitar una doble tributación, las adquisiciones intracomunitarias cuyo transporte desde Reino Unido a uno de los 27 Estados miembros se inicia antes de la fecha de retirada de la Unión Europea, no serán tenidas en cuenta si la llegada de las mercancías al lugar de destino se produce a partir de la fecha de retirada, dando lugar a una importación.

 

Por lo que respecta a las Prestaciones de servicios, se aplicarán las reglas de localización previstas en los artículos 69 y 70 LIVA, teniendo en cuenta que el Reino Unido deja de pertenecer a la Unión Europea y en particular, la regla de uso efectivo recogida en el artículo 70.Dos LIVA, de tal forma que estarán sujetos al IVA español los servicios enumerados en dicho artículo cuando se localicen en Reino Unido pero su utilización o explotación efectiva se realice en el territorio de aplicación del IVA español. Para determinar dónde se localiza un servicio prestado a un cliente establecido en el Reino Unido o recibido de empresarios de dicho País se encuentra disponible la herramienta de ayuda “Localizador de prestaciones de servicios” en la Agencia Tributaria

 

Dado que las operaciones realizadas entre España y Reino Unido dejan de calificarse como intracomunitarias no deberán informarse a través de la declaración recapitulativa modelo 349.

 

Las empresas españolas que realicen operaciones con Reino Unido tampoco tendrán la obligación de identificarse mediante NIF-IVA.En el caso de realizar operaciones aduaneras (importaciones o exportaciones), deberán disponer de un número EORI.

Los empresarios establecidos en Reino Unido que realicen operaciones sujetas al IVA en Península y Baleares, deben nombrar un representante a efectos del cumplimiento de las obligaciones impuestas en la Ley 37/1992, del impuesto sobre el Valor Añadido, salvo que existan con Reino Unido instrumentos de asistencia mutua análogos a los instituidos en la Comunidad (art. 164.Uno.7º LIVA).

 

Los empresarios establecidos en el Reino Unido que adquieran mercancías y servicios en el territorio de aplicación del IVA español (Península y Baleares) y deseen solicitar la devolución del IVA soportado, ya no podrán presentar su solicitud por vía electrónica, de conformidad con la Directiva 2008/9/CE del Consejo, y tendrán que hacerlo con arreglo a la Directiva 86/560/CEE del Consejo. Será necesario que el solicitante nombre un representante residente en el territorio de aplicación del IVA español y que exista reciprocidad de trato en Reino Unido respecto a las empresas españolas, salvo en algunas operaciones muy limitadas de reexportacion, hosteleria y transporte y servicios de telecomunicación y electrónicos.

 

 

No obstante, en el caso del IVA soportado antes de la fecha de retirada del Reino Unido de la Unión Europea no será de aplicación la exigencia de reciprocidad, la obligación de nombrar representante, ni determinadas limitaciones y condiciones adicionales. Sin embargo, la Administración podrá requerir al solicitante que pruebe su condición de sujeto pasivo del impuesto y aporte las facturas.

 

 

 

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Pensiones: otro māximo histórico

La sostenibilidad de las Pensiones es una de las asignaturas pendientes de nuestro país. No podemos seguir negando el problema si queremos que el sistema sea viable a largo plazo. Mes a mes vamos batiendo récords en la nómina mensual del Pensiones y el déficit de la Seguridad Social.

¿Qué significa que una curva de tipos de interés está invertida?

La inversión de la curva de rendimientos sucede cuando los tipos de interés a largo plazo son inferiores a los del corto plazo. Lo normal es que los tipos de interés a largo plazo sean superiores porque transcurre más tiempo hasta la recuperación de los fondos y ello además conlleva más incertidumbre sobre el riesgo de la inversión. La teoría económica dice que, en una situación “normal”, prestar a largo plazo debería ser más rentable que prestar a corto. Lo lógico es que si haces una inversión a corto plazo tendrás menos rentabilidad que a largo plazo, ya que el riesgo aumenta al tener que esperar más tiempo para recuperar la inversión. Esto puede que no sea así cuando hablamos de la bolsa, que tiene mucha volatilidad, pero cuando hablamos de invertir en deuda pública tiene pleno sentido dada la seguridad que conlleva la garantía del Estado. Por tanto, las letras del tesoro (que es deuda pública a corto plazo) deberían ser menos rentables que los bonos (que es deuda a largo plazo).

La inversión de la curva es una anomalía que sucede cuando los inversores no se fían de la evolución de la economía: en situaciones inciertas, es preferible recuperar la inversión a corto plazo en espera de la evolución de los mercados. En las ocasiones en que se produce esta anomalía se debe al hecho que los inversores se están refugiando en los bonos y deuda pública a largo plazo y huyen de inversiones de mayor riesgo y al aumentar la demanda de deuda a largo plazo, los tipos de interés ceden.En una primera fase, los rendimientos de la deuda a corto plazo se aproximan a los de la deuda a largo plazo. A esto se le llama “aplanamiento de la curva de tipos”. Posteriormente puede ocurrir que los rendimientos a corto superen a los rendimientos a largo, entonces nos encontramos con la “inversión de la curva de rendimientos”.

Algunos economistas y analistas ven en esta situación un indicador adelantado de una desaceleración de la economía. Explican que la inversión de la curva adelanta una próxima crisis, aunque el decalage suceso-efecto puede demorarse años y entonces es difícil calibrar esta causación ya que suelen aparecer otros factores desencadenantes de la crisis. En todo caso, la curva es “un síntoma de pesimismo económico”. Se produce porque los inversores consideran que estamos en una fase avanzada del ciclo económico y que es previsible una próxima desaceleración de la economía, que dependiendo de su intensidad y la confluencia de otros factores puede conducir a una recesión.

De hecho, un estudio del Banco de la Reserva de San Francisco recoge que en los últimos 60 años la inversión de la curva de rendimientos ha ocurrido en 9 ocasiones.En estos casos, este fenómeno ha precedido en aproximadamente un año cada desaceleración o recesión en EE. UU., con la excepción de 1966.

Sin embargo, establecer sin duda una relación causa efecto entre inversión de la curva y recesión es un tanto arriesgado por el diferente contexto histórico económico en el que nos movemos. El mundo ha cambiado muy rápidamente desde 1980/90, también en materia de tipos de interés. Juzgar las consecuencias de la inversión de la curva de tipos a nivel general en un contexto nuevo de tipos cero o casi cero, con un instrumental de política monetaria muy diferente a otros contextos, es como juzgar, por ejemplo, los niveles de presión fiscal actuales con la perspectiva de los años 50.

¿Camino de otro corralito en Argentina?

Este gráfico , aunque no está bien escalado, sí muestra cómo la divisa nacional de Argentina se ha devaluado progresivamente en los últimos años con respecto al dólar estadounidense. Así, mientras a principios de 2012 cada dólar equivalía a 4,3 pesos argentinos aproximadamente, el pasado lunes 13 de agosto el número de divisas argentinas por cada dólar era de 55,6, es decir, trece veces más.Los efectos sobre capacidad económica y empobrecimiento endeudamiento privado y nacional e inflación, entre otros, pueden ser demoledores y replicar errores del pasado que creíamos felizmente olvidados en el pasado.

% de trabajadores con ingresos inferiores a 2/3 del los ingresos medios percibidos. Países. OCDE.

España está en la parte baja de la escala con un 15% de trabajadores en esta situación, lo que parece apuntar que el problema de la desigualdad de rentas y la posible desvertebración social, sin considerar el comportamiento de las rentas medias de un asalariado en España, no se debe tanto a diferencias salariales relevantes como al hecho de estar o no desempleados. Esto confirma que la mejor política social es aquella que permita crear empleo estable y de calidad que ayude a reducir los niveles de desempleo estructural a porcentajes cercanos a nuestros socios de la UE con estructuras económicas y sociales similares.